Al cambiar las ventanas, no solo importa el perfil o el sistema de apertura. El tipo de vidrio influye directamente en el aislamiento, la seguridad, el ruido y el confort de la vivienda.
Tipos de vidrio más habituales
El doble acristalamiento mejora el aislamiento térmico gracias a la cámara de aire situada entre los dos vidrios.
El vidrio bajo emisivo ayuda a conservar la temperatura interior y reduce las pérdidas de calor durante el invierno.
El vidrio de control solar limita la entrada excesiva de calor y es recomendable para ventanas muy expuestas al sol.
El vidrio acústico ayuda a reducir el ruido exterior, especialmente en viviendas situadas cerca de calles transitadas, carreteras o zonas comerciales.
Por su parte, el vidrio laminado de seguridad reduce el riesgo de desprendimiento en caso de rotura y resulta adecuado para puertas, balconeras, escaparates y plantas bajas.
Cada estancia puede necesitar una solución diferente
No siempre es necesario instalar el mismo vidrio en toda la vivienda. Un dormitorio puede necesitar mayor aislamiento acústico, mientras que un salón orientado al sur puede beneficiarse de un vidrio de control solar.
En Aluminios Moreno estudiamos cada instalación y recomendamos la combinación de perfil y vidrio más adecuada para conseguir ventanas seguras, eficientes y adaptadas a cada espacio.
